¿Son efectivas las prohibiciones a las ventas en corto?
Son efectivas las prohibiciones a las ventas en corto en los mercados financieros? ¿Son diferentes los resultados si se actúa solo en un sector en lugar de sobre todas las empresas? El artículo “A study on short-selling constraints: total ban versus partial ban” realizado por los profesores David Moreno y Rosa Rodríguez, del Departamento de Economía de la Empresa de la UC3M, y Esther Cáceres, alumna del Master in Finance de la UC3M, demuestra que las pasadas prohibiciones de las ventas en corto tuvieron un efecto positivo en la reducción de la volatilidad del mercado de acciones.
La crisis financiera iniciada en 2008 resultó en un aumento significativo de la volatilidad de los precios de las acciones. El aumento del riesgo de crédito condujo a una elevación en los niveles de la aversión al riesgo de mercado. Como consecuencia, las órdenes de venta de acciones se incrementaron, produciendo una caída generalizada de los precios de las acciones, especialmente aquellas pertenecientes al sector financiero.
Para tomar ventaja de este escenario bajista, los inversores suelen operar a través de las ventas en corto. Una venta en corto consiste en la venta en el mercado de un activo que ha sido tomado prestado, con la intención de devolvérselo a su propietario en una fecha posterior. Así, un inversor que vendiese en corto hoy una acción a un precio determinado, obtendría un ingreso por valor el precio de la venta. Si mañana el precio de la acción cayese, ese inversor compraría la acción en el mercado (a un precio menor) para restituirla a su propietario. Con esta operación el inversor obtendría un beneficio a resultas de vender cara la acción hoy, y comprarla mañana –con una determinada probabilidad- a un precio inferior.
Las ventas en corto pueden generar espirales de caídas en los precios de las acciones. En escenarios de alta volatilidad como los soportados en fechas recientes, los reguladores intentan resolver este problema mediante la prohibición de las operaciones de ventas en corto. Con este tipo de medidas se persigue el aumento de la eficiencia del mercado, especialmente durante períodos de estrés. Así, una vez levantado el veto a las ventas en corto, es importante analizar si la medida tuvo el efecto deseado.
Bajo este marco, los autores de este trabajo analizan los efectos de una intervención (parcial o total) de la CNMV sobre las operaciones en corto en el mercado de acciones español. En particular, se estudia el impacto de dos tipos de medidas: primero, la prohibición parcial de ventas en corto para acciones de pertenecientes a empresas financieras, e introducida por la CNMV el 11 de agosto de 2011; esta prohibición se extendió hasta el 14 de febrero de 2012. En segundo lugar, la prohibición total de ventas en corto para cualquier tipo de acción negociada en el mercado español, y que tuvo efectos a partir del 23 de julio de 2012. Esta circunstancia especial de disponer de dos tipos de restricciones diferentes en un mismo país proporciona a los autores la oportunidad de analizar las diferencias existentes en cuanto a los efectos o resultados de las medidas adoptadas con objeto de disponer de evidencia útil para próximas situaciones de volatilidad en los mercados financieros.
Los resultados del trabajo muestran que ambas prohibiciones son capaces de reducir la volatilidad del mercado de acciones de forma significativa. Sin embargo la reducción es mayor cuando la restricción se impone a todas las empresas. A pesar de ser por tanto una medida efectiva, los autores advierten que tal y como la literatura ya había demostrado, este tipo de medidas afecta negativamente a la liquidez del mercado, por lo que hay que buscar el equilibrio entre el efecto positivo de reducir la volatilidad y el negativo de reducir la liquidez.
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